Texto de sala (GUARDIANES DE LUZ)

Esta muestra, con obras recientes de la pintora Marcela Navarrete, representa a la vez un monumental conjuro pictórico contra el culto al poder que amenaza con devorar los valores más básicos de nuestra civilización y cultura, y una toma de conciencia radical, por parte de la artista, de la fuerza vivencial inherente en el color y la forma cuando estos elementos visuales son manejados con una factura lo suficientemente expresiva como para crear una imagen capaz de conmover la imaginación de quien la contempla; es decir, capaz de convertir al espectador en un agente participativo.

En su conjunto, las pinturas presentes aquí pueden dividirse en dos órdenes: El primero de ellos los constituye un grupo de telas de gran formato y factura audaz montando guardia – por decirlo así – sobre composiciones de índole más introvertida, íntima y vulnerable. Esta vulnerabilidad, sin embargo, en ningún momento denota debilidad sino valor y veracidad frente a la adversidad existencial.

La singularidad de esta exposición consiste, en mi opinión, en la envergadura espiritual de su propuesta, en la integración absoluta de su contenido emocional con una realización de gran elocuencia cromática, y en la ausencia de toda concesión conciliadora o decorativa hacia la realidad visceral que retrata; nos quedan la fe en el arte y la cultura.


Roger von Gunten